Mientras Boca afronta un exigente calendario entre el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana, Leandro Paredes aprovechó un breve receso para viajar a Bariloche junto a su esposa, Camila Galante, sus tres hijos y una niñera. El destino elegido fue Villa Beluno, uno de los hoteles boutique más exclusivos de la Patagonia.
Fue la propia Galante quien mostró parte de la estadía a través de sus redes sociales. En una historia de Instagram publicó una imagen junto al futbolista y escribió una frase que despertó la atención de sus seguidores: "Escapadita de amor".
El volante de Boca llegó el viernes a la ciudad rionegrina a bordo de un avión privado. Desde el aeropuerto se trasladó hasta la península San Pedro, donde se encuentra el exclusivo complejo con vistas privilegiadas al lago Nahuel Huapi.
Un hotel de lujo con máxima privacidad
Durante la estadía, la familia aprovechó las comodidades del establecimiento, entre ellas el spa, la piscina climatizada, los masajes y los distintos espacios de descanso con vista al lago.
Uno de los detalles más llamativos fue el nivel de privacidad. Según trascendió, durante esos días la familia Paredes fue la única huésped del hotel, ya que en el complejo únicamente se encontraban sus propietarios.
El domingo tenían previsto visitar el cerro Catedral antes de regresar a Buenos Aires, aunque las condiciones climáticas obligaron a modificar los planes y permanecer algunas horas más en el establecimiento.
Cómo es Villa Beluno
Ubicado a unos cuatro kilómetros del Hotel Llao Llao y a 20 kilómetros del centro de Bariloche, Villa Beluno cuenta con pocas habitaciones, todas decoradas con mobiliario de estilo francés e inglés, amplias salas de estar y vistas panorámicas al lago Nahuel Huapi.
Las suites tienen entre 72 y 180 metros cuadrados, algunas poseen bañeras exentas y capacidad para alojar hasta cuatro personas. Además, el hotel dispone de gimnasio, spa, piscina climatizada y sectores exclusivos para el relax.
Según trascendió, el valor de una noche oscila entre USD 1.600 y USD 3.000, de acuerdo con la categoría elegida. Para esta escapada, Paredes reservó dos habitaciones, un detalle que reflejó el nivel de exclusividad de la estadía.